Si estás embarazada y no tienes seguro de salud, Medicaid podría ser la solución

Cuando tuvo un antojo inusual de hotdogs, Matte’a Brooks sospechó que su cuerpo le quería decir algo, así que decidió hacerse una prueba de embarazo. Se hizo dos, para estar segura. Ambas dieron positivo.

“Definitivamente me asusté”, dijo Brooks, de 23 años, quien no tenía seguro de salud. “Pensé: OK… estoy embarazada, ¿y ahora qué hago?”.

Hasta ese momento no había pensado mucho en el tema de la atención médica, pero eso cambió cuando supo que su hija estaba en camino.

Brooks recibió la noticia el invierno pasado. La mezcla de alegría, ansiedad y emoción que sintió refleja lo que muchas personas experimentan al enterarse de que serán madres o padres, especialmente en esta época del año. En el país, es frecuente que los embarazos se descubran en enero o febrero, ya que agosto es uno de los meses con mayor cantidad de nacimientos.

Cada vez hay más investigaciones que muestran que el cuidado prenatal puede tener un impacto muy importante en la salud tanto de la embarazada como del bebé, con efectos a largo plazo.

Por eso, todos los estados ofrecen cobertura médica a las mujeres embarazadas que cumplen con ciertos requisitos de ingresos y que, de otro modo, podrían quedarse sin seguro.

Como resultado, Medicaid cubre más del 40% de los partos y un porcentaje aún mayor en zonas rurales, según KFF. Sin embargo, el programa también tiene limitaciones: algunos proveedores limitan la cantidad de pacientes que atienden a través de Medicaid porque sus  pagos son considerablemente más bajos que los de otros seguros médicos.

A continuación, tres cosas que debes saber sobre cómo inscribirte en Medicaid si estás embarazada:

1. El embarazo te da prioridad

Para afiliarse al seguro médico del gobierno hay que cumplir con una serie de requisitos, que varían mucho según el estado. El más importante es el nivel de ingresos, que debe estar por debajo de cierto límite. En varios estados, la mayoría de las personas adultas no pueden calificar, sin que importe el dinero que ganan, a menos que tengan una discapacidad o sean madres o padres de un menor.

Pero el cálculo cambia si estás embarazada. En Tennessee, por ejemplo, el umbral de ingresos para ser elegible para Medicaid durante el embarazo es más del doble de alto que el que rige para otros grupos. Así que, si antes no calificabas y ahora estás embarazada, vale la pena que revises nuevamente los requisitos de tu estado.

2. Obtener cobertura puede ser más fácil de lo que parece

Para solicitar Medicaid, probablemente necesitarás prueba de tus ingresos, tu número de Seguro Social y tu lugar de residencia.

Brooks, quien vive en Illinois, contó a HealthQ que el proceso para inscribirse fue más fácil de lo que esperaba. Se enteró sobre Medicaid durante su primera consulta prenatal.

“Me preguntaron si tenía seguro médico. En ese momento yo no sabía nada”, dijo. En la clínica comunitaria sin fines de lucro donde se atendió le dieron los números de teléfono de la agencia estatal de Medicaid. Llamó, fue a una cita en persona y completó su solicitud. Salió de la oficina con cobertura médica.

En 28 estados, el embarazo da lugar a lo que se llama “elegibilidad presunta”, lo que significa que se otorga cobertura médica inmediata —incluso sin confirmación del embarazo— mientras se procesa la solicitud oficial.

3. La cobertura va más allá de la atención médica básica

Medicaid cubre todo el cuidado prenatal sin ningún costo para la paciente y, en general, también incluye un año completo de atención posparto. Así fue en el caso de Brooks: las consultas, los medicamentos y el parto fueron gratuitos.

Los estados también cubren, en distinta medida, atención dental, de la vista y de salud mental. Ashley Farrell, quien perdió su empleo cuando estaba embarazada y solicitó Medicaid en Georgia, dijo que recibió “recompensas por asistir a las consultas médicas”, como tarjetas para comprar alimentos y un extractor de leche materna.

Los beneficios varían en cada estado.

Personas y políticas públicas

Algunos defensores de la salud materna están preocupados por cómo los recortes a Medicaid promovidos por la ley conocida como One Big Beautiful Bill Act podrían afectar la cobertura para las embarazadas.

Aunque aún no está claro cuándo o cómo ocurrirán los cambios, es posible que los estados pongan más requisitos para acceder al programa o limiten los beneficios para quienes esperan un bebé.

Katherine Ruppelt, de Nashville Public Radio, colaboró con este artículo.

HealthQ es una serie sobre salud de los reporteros Cara Anthony y Blake Farmer. Son guías accesibles dentro de un sistema de salud que no lo es tanto. Es una colaboración entre Nashville Public Radio y KFF Health News.

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