Los cambios en las políticas de salud en Washington están teniendo repercusiones en todo el país y haciendo que millones de personas pierdan su cobertura de Medicaid o de la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (ACA). Pero todavía hay formas de acceder a la atención médica.
Durante la próxima década, se espera que la ley republicana llamada One Big Beautiful Bill Act recorte casi $1.000 millones del gasto en Medicaid, el programa estatal-federal que brinda atención sanitaria a personas con bajos ingresos y con discapacidades. La implementación de nuevos requisitos de trabajo hará que algunos beneficiarios pierdan su cobertura de Medicaid.
Millones de personas también enfrentan aumentos enormes en los costos de bolsillo de los planes de ACA. Hasta ahora, la inscripción en planes del Obamacare registra 1,2 millones de personas menos que el año pasado. Analistas de políticas de salud estiman que serán aún más los que perderán su cobertura porque no podrán pagar las primas mensuales.
El costo del cuidado de salud es una de las principales preocupaciones de la gente. Dos de cada tres personas aseguran que están algo o muy preocupadas por el costo de la atención médica y por si podrán afrontarlo. Según una encuesta realizada en enero por KFF, una organización sin fines de lucro que provee información sobre salud y que incluye a KFF Health News, esa preocupación es más frecuente aún que la que generan los gastos en servicios públicos, alimentos, vivienda o gasolina.
“Todo este sufrimiento no tiene por qué existir”, dijo Cheryl Fish-Parcham, directora de cobertura privada en la organización de consumidores de salud Families USA.
Médicos e investigadores de políticas de salud afirman que contar con cobertura médica, de cualquier tipo, es la mejor protección contra una deuda médica importante.
Caitlin Donovan, directora sénior de la organización Patient Advocate Foundation, recomienda agotar todas las opciones disponibles de cobertura.
Incluso un plan con deducible alto puede proteger a los pacientes de quedar endeudados de por vida “si ocurre el peor escenario posible”, dijo.
Los siguientes son cinco consejos para que las personas sin seguro encuentren atención médica accesible:
1. No tengas miedo de hablar con tu médico sobre dinero
A veces, los pacientes dudan en decirles a sus médicos que no tienen seguro o les da miedo expresar que les preocupa no poder pagar la atención médica.
Pero algunos hospitales, médicos y otros proveedores ofrecen opciones más baratas si se paga en efectivo, señaló Cynthia Cox, vicepresidenta sénior y directora del Programa sobre ACA en KFF.
Con frecuencia, las tarifas son negociables. “Siempre hay que preguntar”, agregó.
Los proveedores pueden hacer ajustes si saben que el paciente está preocupado por el dinero, expresó el doctor Ateev Mehrotra, investigador de la Universidad Brown.
“Si mi paciente me dice: ‘Doctor, tengo que pagar esto de mi bolsillo’, yo hago un cálculo de riesgos diferente”, explicó Mehrotra.
Eso no significa que el paciente no recibirá la atención que necesita, dijo. Por ejemplo, el profesional podría pedir una ecografía en lugar de una resonancia magnética, que es mucho más costosa.
2. Busca proveedores que trabajen específicamente con personas sin seguro
Si tu proveedor habitual no quiere bajar los precios, busca opciones que atiendan a personas sin seguro.
Los centros comunitarios de salud calificados a nivel federal (FQHC, por sus siglas en inglés) y otras clínicas ofrecen atención médica básica y no urgente —como tratamiento para gripe o infecciones— a personas de bajos ingresos y sin seguro.
Estos centros cobran de acuerdo con una escala ajustada a los ingresos y atienden a 52 millones de pacientes al año en algunas de las zonas más desatendidas del país, según la Asociación Nacional de Centros de Salud Comunitarios (NACHC, por sus siglas en inglés).
La administración Trump ha recortado fondos que podrían llevar a que algunos de los aproximadamente 1.500 centros calificados del país cierren o reduzcan servicios. Sin embargo, el gobierno mantiene un sitio web donde es posible encontrar un centro próximo.
Planned Parenthood también acepta pacientes sin seguro. Sus centros ofrecen pruebas para enfermedades de transmisión sexual, opciones para control de la natalidad, atención posparto, atención médica de afirmación de género para personas trans y otros servicios.
La National Association of Free & Charitable Clinics, una asociación de instituciones que ofrecen atención sin cargo, también brinda una herramienta para ayudar a las personas a encontrar atención médica gratuita o de bajo costo.
La mayoría de estas clínicas comunitarias no ofrece atención especializada, pero suelen derivar a los pacientes que necesitan servicios más complejos a proveedores dispuestos a atender a personas sin seguro.
Además, los centros médicos universitarios suelen tener más programas de caridad que ayudan a reducir los costos para pacientes sin seguro.
“Si no tienes seguro o incluso tu seguro no es sólido, podrías calificar para un descuento significativo en tu atención médica”, informó Cox.
Sin embargo, hay que tener cuidado con ir a la sala de emergencias, que es el lugar más caro para recibir atención.
Aunque, por ley federal, las salas de emergencia deben estabilizar a todos los pacientes sin tener en cuenta su capacidad de pago, están habilitadas para generar cuentas muy elevadas… y a menudo lo hacen.
3. Llama al departamento de salud de tu condado
Los servicios de salud varían mucho entre condado y condado, pero muchos ofrecen vacunas gratuitas, servicios de planificación familiar y pruebas para detectar enfermedades de transmisión sexual, gripe, covid y tuberculosis.
Algunos también brindan atención más avanzada, como servicios dentales y programas de salud mental o de tratamiento por adicciones. Además, algunos estados tienen programas de asistencia al consumidor que pueden ayudar a las personas a encontrar atención médica, explicó Fish-Parcham.
También está el Programa Nacional de Detección Temprana de Cáncer de Mama y de Cuello Uterino de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), que ofrece exámenes gratuitos o a bajo costo a mujeres de bajos ingresos en todos los estados y territorios. Algunos estados también cubren exámenes para otros tipos de cáncer.
4. Es más fácil comparar precios de medicamentos que tarifas médicas
No compres tus medicamentos recetados en la primera farmacia que veas. Es mejor buscar versiones genéricas y, en el caso de los medicamentos de marca, comparar los precios porque varían en diferentes farmacias.
Algunos sitios web, como GoodRx y WellRx, ofrecen herramientas para comparar precios y tienen información sobre otras formas de obtener descuentos en medicamentos.
Además, algunas cadenas ofrecen medicamentos recetados comunes a precios incluso más bajos que los que se encuentran con seguro médico. Walmart, por ejemplo, vende recetas de 90 días de docenas de versiones genéricas de medicamentos por $10. Lo mismo hacen Target, Costco y un nuevo sitio web llamado Cost Plus Drug Company.
Muchos fabricantes de medicamentos también ofrecen programas de asistencia al paciente, cupones, reembolsos y descuentos en algunos de sus productos. En sus sitios web es posible obtener más información sobre cómo solicitarlos.
Los estados también tienen programas de asistencia. Si bien los requisitos y los medicamentos que cubren varían, este recurso tiene una lista de los programas disponibles y cómo funcionan.
Otra opción para acceder a tratamientos es participar en un ensayo clínico.
Los Institutos Nacionales de Salud y el Instituto Nacional del Cáncer tienen listas de estos ensayos, aunque los pacientes deben cumplir con ciertos criterios para que los acepten. Los ensayos clínicos no siempre son gratuitos, ni siquiera para quienes disponen de seguro, aclaró Donovan, así que es importante preguntar sobre los posibles costos asociados.
5. Tu diagnóstico podría darte acceso a recursos especializados
Las personas con ciertos diagnósticos pueden acceder a opciones adicionales de tratamiento especializado.
Por ejemplo, alguien con cáncer de mama debería consultar a la Sociedad Americana contra el Cáncer (American Cancer Society) y con la organización sin fines de lucro Susan G. Komen, recomendó Cox.
La Patient Advocate Foundation ofrece una lista de fundaciones verificadas que pueden ayudar a cubrir gastos médicos y brindar otra ayuda como transporte y alojamiento, explicó Donovan. Solo se necesita ingresar información básica como edad, lugar de residencia y diagnóstico para ver qué recursos están disponibles.
Fundaciones centradas en enfermedades específicas, como el lupus o el sindrome de intestino irritable, también pueden ayudar a los pacientes a encontrar recursos gratuitos o de bajo costo, o a cubrir algunos gastos de atención médica, agregó Donovan.
“Todo está disponible”, dijo.
Sam Whitehead, corresponsal de KFF Health News, colaboró en este informe.