Aumentan los casos de cáncer temprano en la vida. Conocer tu historial familiar es crucial
Bryce Ramsey, de Madison, Mississippi, tenía 33 años cuando le diagnosticaron cáncer colorrectal. Cuando notó sangre en las heces, lo atribuyó a las hemorroides que había desarrollado después de dar a luz a su hijo ocho años antes.
Al principio, Ramsey no relacionó sus síntomas con cáncer.
“Pero ya había hecho una especie de trato conmigo misma porque la sangre comenzaba a aparecer con más frecuencia”, dijo. “Pensé: ‘Si esto vuelve a pasar la próxima vez que vaya al baño, voy a llamar al médico’”.
Volvió a ver sangre y fue a una clínica de gastroenterología para que la evaluaran, por si acaso. Su médica le dijo que normalmente no realizaría una colonoscopía a alguien de su edad, “‘pero algo en mi interior me decía que debía hacerlo’”, recordó Ramsey. “Y gracias a Dios que lo hizo, porque encontró un pólipo de 5 centímetros”.
Ramsey se sometió a una cirugía, soportó la quimioterapia y sobrevivió a un cáncer de colon en etapa 3. Ahora, a los 40 años, colabora como voluntaria con la Colorectal Cancer Alliance, una organización sin fines de lucro dedicada a la defensa de las personas afectadas por el cáncer colorrectal, para aumentar la conciencia sobre el cáncer colorrectal precoz o de aparición temprana.
Historias como la suya son cada vez más comunes: en Estados Unidos, más de una docena de tipos de cáncer están aumentando entre los adultos menores de 50 años. Entre estos cánceres de aparición temprana, los que más han aumentado son el cáncer colorrectal y el cáncer de mama, y el cáncer colorrectal es ahora el cáncer más mortal para los estadounidenses de entre 18 y 49 años.
Esto es lo que debes saber sobre la detección de los cánceres de aparición temprana.
1. El historial médico familiar es uno de los factores de riesgo más importantes.
Los investigadores no han logrado identificar una única causa para el aumento de los cánceres de aparición temprana. En cambio, análisis sugieren que intervienen múltiples factores, entre ellos la obesidad, el consumo excesivo de alcohol, factores ambientales como los microplásticos y alteraciones de la salud intestinal.
Por lo general, los médicos siguen pautas de detección basadas en la población general —por ejemplo, recomendar mamografías a partir de los 40 años para detectar el cáncer de mama—, pero también pueden aconsejar que algunos pacientes comiencen los exámenes incluso a partir de los 20 años. Para esto, consideran los riesgos personales de cada paciente, incluidos sus antecedentes familiares de cáncer.
Ramsey no supo hasta después de su diagnóstico que su abuelo había padecido cáncer colorrectal. “Si hubiera sabido que tenía antecedentes familiares importantes, me habrían hecho una colonoscopía mucho antes”, dijo. “Mi médica me dijo que probablemente mi tumor estuvo creciendo durante siete a 10 años”.
Después de su diagnóstico, impulsó a su padre, su tía y su hermano a hacerse pruebas de detección. Los tres también fueron diagnosticados con cáncer de colon y sobrevivieron luego de recibir tratamiento.
Ramsey contó que puede resultar incómodo insistir a los familiares para que se hagan pruebas o hablar con ellos sobre información médica privada, pero agregó que esas conversaciones valen la pena si pueden salvar una vida.
“Simplemente haz la pregunta o haz una broma al respecto. A veces, pequeños rompehielos ayudan”, dijo.
2. Informa sobre síntomas inusuales lo antes posible.
Mantenerse atento a cambios corporales o síntomas inusuales —e informar a tu médico— proporciona a los profesionales de salud la información necesaria para evaluar tu riesgo personal de cáncer.
“Por ejemplo, un bulto en el seno, dolor abdominal, cambios en los hábitos intestinales que realmente no desaparecen”, dijo la oncóloga Veda Giri, directora del Programa de Cáncer de Aparición Temprana del Yale Cancer Center. “Sin duda, sangre en las heces. Incluso síntomas como una fatiga inusual que parece no desaparecer”.
“Es increíblemente importante comunicar los síntomas a tu médico”, afirmó Giri.
3. Habla, luego hazte la prueba y después vuelve a hablar.
Los anuncios de pruebas de detección de cáncer para realizar en casa están por todas partes, por lo que puede resultar tentador utilizar uno de estos kits en lugar de ir a una consulta médica o realizar una prueba estándar, como una colonoscopía.
Pero no todas las pruebas son iguales, advirtió Giri. A las personas sin formación médica les puede resultar difícil comprender la precisión de los kits de detección caseros, por lo que deberían hablar primero con su médico.
“Algunas de estas pruebas pueden generar una falsa sensación de tranquilidad o, por el contrario, una ansiedad y alarma innecesarias”, explicó.
Para quienes decidan realizarse una prueba en casa, expertos señalan que aun así deben consultar con un médico. Si obtienes cualquier resultado anormal, tu médico probablemente querrá realizar pruebas adicionales, como una colonoscopía. Compartir los resultados, independientemente del resultado obtenido, ayudará a orientar tu atención médica.
Personas y Políticas
El Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de Estados Unidos (U.S. Preventive Services Task Force) modificó recientemente la edad recomendada para que las mujeres comiencen a hacerse mamografías para detectar cáncer de mama, bajando la edad de 50 a 40 años. Sin embargo, existe una diferencia de opinión entre organizaciones médicas y de defensa de pacientes sobre si estas pruebas deben realizarse anualmente o cada dos años.
En 2021, el mismo grupo redujo a 45 la edad recomendada para realizar una primera colonoscopía para detectar cáncer de colon en personas con riesgo promedio.
Establecer una relación con un profesional de salud de confianza puede ayudar a los pacientes a evaluar su riesgo personal y a interpretar la nueva información a medida que evolucionan las investigaciones y las recomendaciones de salud pública.
Si tienes dudas sobre tu riesgo personal de cáncer o sobre cuándo deberías comenzar las pruebas de detección, una de las mejores formas de defender tu salud es establecer una relación con un profesional médico de confianza y preguntarle específicamente sobre tu riesgo de cáncer.
También puedes tener una consulta con un especialista en riesgo genético de cáncer, un profesional que ayuda a los pacientes a evaluar su riesgo de desarrollar cáncer, a menudo a través de pruebas genéticas.
Esta entrega forma parte de la cobertura de HealthQ sobre el cuidado de familiares dentro de la llamada “generación sándwich”. Para más información, consulta el archivo de la serie.
Katherine Ruppelt y Emily Siner, de Nashville Public Radio, contribuyeron a este reportaje.
HealthQ es una serie sobre salud de los periodistas Cara Anthony y Blake Farmer; ofrece guías accesibles para navegar un sistema de salud de difícil acceso. Es una colaboración entre Nashville Public Radio y KFF Health News.