En California y otros estados, los padres ya igualan a las madres en las solicitudes de licencia familiar remunerada
En estos días, Karlo Campana suele estar en minoría. Tiene tres hijos pequeños, todos menores de 4 años. Un sábado reciente, jugó un minipartido de básquetbol con sus dos hijos mayores en su casa del sur de California. Lanzaban una pelota a un aro colocado en la puerta, mientras el bebé los observaba desde su sillita mecedora.
Campana se tomó una licencia remunerada en mayo, después del nacimiento de su hijo, tal como lo había hecho cuando nacieron sus hijas.
“Necesitás ese período de adaptación”, dijo. Campana, que trabaja en una agencia de publicidad, explicó que poder tomarse un tiempo sin pensar en el trabajo —ni preocuparse por perder ingresos durante esos días— fue fundamental para él y su familia en una etapa en la que casi no dormían.
“Mi esposa no tiene que hacerlo todo sola”, dijo. “No siente que está sola en este camino. Siente que tiene apoyo”. Bromea diciendo que, para cuando llegó el tercer hijo, pensaba que ya dominaba el arte de cambiar pañales sin que el bebé lo orinara, pero se equivocó.
“Los beneficios son que puedo pasar tiempo con cada uno de ellos cuando son recién nacidos, cuando son bebés, y puedo tenerlos en brazos y, bueno, cambiar los pañales sucios”, dijo. “Son esos momentos divertidos de ser padre, cuando pensás: ‘Esto es. Estás viviendo la experiencia de lleno’”.
Campana forma parte de un número creciente de padres que toman licencias para establecer vínculos con sus nuevos hijos en estados que ofrecen programas de licencia familiar remunerada. También son parte de un cambio cultural más amplio, en el que los hombres están asumiendo más responsabilidades de cuidado.
En California, al igual que en varios otros estados, los hombres representan aproximadamente la mitad de las solicitudes de licencia para establecer vínculos con un nuevo hijo. El año pasado, incluso superaron a las mujeres por primera vez en la historia del programa estatal, como también ocurrió en Colorado y Washington.
Esta tendencia se produce en un momento en que el gobierno federal ha expresado su deseo de que los estadounidenses tengan más hijos, mientras las familias señalan que el costo de vida es un obstáculo para criarlos.
Ninguna ley federal garantiza una licencia parental remunerada, pero California es uno de los 14 estados, además de Washington, D.C., que han aprobado leyes para establecer programas de licencia familiar remunerada. Y en muchos de esos lugares, cada vez más padres están aprovechando el beneficio.
“Estamos en una situación muy distinta en cuanto a nuestra comprensión de los roles de género, las licencias por paternidad y el papel de los padres, en comparación con hace más de 20 años”, dijo Molly Weston Williamson, directora de políticas de Paid Leave for All, una organización que promueve políticas de licencia familiar remunerada.
El programa de California ofrece a los padres hasta ocho semanas de licencia remunerada para establecer vínculos con un hijo durante el primer año después de su nacimiento o adopción. Esto se suma a las seis a ocho semanas de licencia remunerada por incapacidad que reciben las madres para recuperarse después del parto.
Las investigaciones han demostrado que la licencia por paternidad ofrece beneficios que van más allá de permitir que el padre pase más tiempo con su nuevo hijo: tiene efectos positivos para toda la familia, incluidos mejores resultados de salud para ambos padres. La licencia parental remunerada también se ha relacionado con una menor probabilidad de depresión posparto y una reducción de las tasas de mortalidad infantil.
En California, los hombres representaron el 51% de las solicitudes de licencia para establecer vínculos con un nuevo hijo presentadas en 2025. Es un cambio enorme respecto de 2004, cuando comenzó el programa estatal y los hombres representaban alrededor del 18% de las solicitudes.
Los estados financian las licencias familiares y médicas remuneradas mediante distintas combinaciones de aportes de empleadores y empleados. California es uno de los seis estados donde la licencia familiar se financia por completo con deducciones de los salarios de los trabajadores.
Además de los cambios en las normas de género, Weston Williamson señaló que probablemente hay otros factores que contribuyen al aumento de las solicitudes de los hombres en el estado: un mayor conocimiento del programa y modificaciones recientes en los beneficios.
En 2025, California aumentó el porcentaje de ingresos que un trabajador puede recuperar mientras está de licencia familiar. Ahora, en California y otros estados, el beneficio puede llegar hasta el 90% del salario habitual.
“Eso hace que sea una opción realista para muchas más familias, y creo que estamos viendo que tanto los padres como las madres responden a ese cambio”, dijo Weston Williamson.
Sin embargo, advirtió que los nuevos datos sobre los padres no cuentan toda la historia.
“Estamos viendo estos datos desde una perspectiva particular, que es útil y valiosa, pero solo nos muestra una parte de la historia. Necesitaríamos otro tipo de información para comprender mejor el panorama completo”, explicó Weston Williamson. “¿Será que hay más padres trabajando y, por lo tanto, potencialmente elegibles para estos beneficios? ¿O será que las mujeres están decidiendo no tomarse la licencia?”.
Aunque los empleadores privados pueden ofrecer sus propias licencias remuneradas como beneficio laboral, estos datos reflejan únicamente a las personas que utilizaron el programa estatal.
Un vocero del Departamento de Desarrollo del Empleo de California, que administra el programa estatal de licencia familiar, dijo que la agencia no podía ofrecer razones definitivas para explicar el aumento de las solicitudes de los hombres.
Algo sí está claro: el aumento de estas solicitudes en distintos estados ocurre mientras cada vez más padres sienten presión económica.
El presidente Donald Trump ha dicho: “Queremos más bebés”, y ha promovido iniciativas como ampliar el acceso a la fertilización in vitro y ofrecer cuentas de inversión para los recién nacidos.
“La gente está realmente muy preocupada por lo costoso que es tener hijos”, dijo Jeremy Pope, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Brigham Young.
En 2025, siete de cada diez estadounidenses dijeron que criar hijos se había vuelto económicamente inaccesible, según la Encuesta sobre la Familia Estadounidense de la Universidad Brigham Young. Fue el mayor aumento registrado en un solo año desde que comenzó la encuesta, hace más de una década.
“No creo que quieran que el gobierno intervenga en la decisión de tener hijos”, dijo Pope. “Pero les preocupa mucho cuánto cuesta criarlos y les gustaría encontrar maneras de reducir esos gastos o recibir ayuda para afrontarlos”.
El Pew Research Center encontró en una encuesta reciente que, entre los padres que trabajan a tiempo completo y no son autónomos, el 84% dijo que una licencia parental, familiar o médica remunerada les resultaría “extremadamente o muy útil”. Pero solo la mitad afirmó tener acceso a ese beneficio.
Campana dijo que al principio no estaba seguro de si debía tomarse la licencia por paternidad debido a los estereotipos de género que todavía persisten.
“Definitivamente me sentía culpable”, dijo Campana. “Creo que quizás los padres sienten que tienen que ser los proveedores. Que la única manera de ayudar a sus familias es llevando dinero a casa o trabajando”.
Campana contó que, cuando era niño, su padre tenía tres trabajos.
“Para él era difícil estar presente, y creo que eso es lo importante ahora. Es como decir: ‘No, tienes que estar presente. Estar ahí para tus hijos’”.
Este artículo es producto de una colaboración entre LAist, NPR y KFF Health News.