La contundente victoria electoral demócrata promete reconfigurar drámaticamente la política federal de salud
La contundente victoria de los demócratas, que lograron el control de la Cámara de Representantes y el Senado de Estados Unidos en las elecciones del martes, cambiará el rumbo de la política federal de salud.
El resultado abre la puerta a iniciativas legislativas para revertir los recortes a la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (ACA) y a Medicaid, y medidas para reducir costos como las primas de los seguros de salud y los precios de los medicamentos.
Esta serie de victorias decisivas permitirá a los demócratas argumentar que los votantes —que habían dicho en las encuestas que el costo de la atención médica era una de sus principales preocupaciones— les han dado un mandato claro para revertir los recortes históricos que el presidente Donald Trump y los republicanos aplicaron a los programas públicos de salud.
La magnitud del triunfo, que incluye la victoria de Abdul El-Sayed, senador electo por Michigan, y de otros progresistas, probablemente anime a algunos demócratas a impulsar propuestas ambiciosas, como ampliar Medicare, el programa federal de salud para personas de 65 años o más, para cubrir a todos los estadounidenses.
Su objetivo es posicionarse como el partido que prioriza la reducción de los costos de salud de cara a las elecciones presidenciales de 2028.
Sin embargo, los líderes del partido necesitarán el apoyo de Trump para avanzar con cualquier agenda de salud.
Aunque el presidente tiene poder de veto, podría estar interesado en negociar acuerdos legislativos mientras busca consolidar su legado y desviar la atención de las investigaciones sobre la gestión de la guerra contra Irán, las deportaciones masivas, los escándalos relacionados con contratos gubernamentales y otras controversias.
Hasta la tarde del miércoles, se proyectaba que los demócratas ganarían al menos 237 de los 435 escaños de la Cámara de Representantes y al menos 54 bancas en el Senado, según The Associated Press. Varias contiendas importantes seguían sin definirse, incluidas las elecciones al Senado en Alaska y Mississippi.
Trump dijo en una entrevista telefónica con Politico que había hablado con líderes del Partido Demócrata y que los votantes habían enviado el mensaje de que debía trabajar con ellos “para asegurarnos de que las cosas marchen bien para nuestro país”.
“No quiero pasarme dos años simplemente vetando todo”, dijo Trump. “Ellos también quieren que se hagan cosas”.
Pero todavía está por verse cómo se traducirá esta nueva postura conciliadora de Trump en la posibilidad de revertir cambios impulsados por los republicanos, como los nuevos requisitos laborales para muchos adultos inscritos en Medicaid, el programa conjunto federal y estatal que brinda cobertura de salud a personas de bajos ingresos y con discapacidades.
Durante las campañas para las elecciones de mitad de mandato, los republicanos presentaron la reforma de Medicaid y otros cambios a los programas de salud introducidos por su ley One Big Beautiful Bill Act como algunos de sus principales logros.
Sin embargo, los demócratas tendrán que encontrar un equilibrio delicado entre sus iniciativas de política pública y su intención de investigar numerosas cuestiones relacionadas con el principal funcionario de salud del país, Robert F. Kennedy Jr., quien ha desmantelado las recomendaciones de vacunación de Estados Unidos, reducido drásticamente el personal de las agencias federales de salud y recortado los fondos destinados a la salud pública.
“Los demócratas presentarán una agenda amplia de salud, que incluirá revertir los recortes a Medicaid y a ACA, pero será imposible lograr todo eso mientras el presidente Trump siga en la Casa Blanca”, dijo Larry Levitt, vicepresidente ejecutivo de KFF, organización sin fines de lucro dedicada a la información sobre salud que incluye a KFF Health News.
Año nuevo, Congreso nuevo, mayoría nueva
Una de las primeras prioridades de los demócratas en 2027 probablemente será impulsar una legislación para restablecer los subsidios ampliados que redujeron el costo de los planes de salud de Obamacare para millones de personas.
Estos subsidios más generosos se crearon durante la pandemia de covid-19, como parte de los programas de alivio económico, pero expiraron el año pasado después de que Trump y el Congreso, entonces bajo control republicano, decidieran no renovarlos.
El representante Hakeem Jeffries, de Nueva York, actual líder demócrata de la Cámara de Representantes y quien se espera ampliamente que se convierta en su presidente, dijo el miércoles a CNN que el partido debería restablecer los subsidios para ayudar a las familias que atraviesan dificultades económicas.
“Supongo que esto se incorporaría a una negociación presupuestaria más amplia o a un paquete legislativo que podría incluir, o no, otras prioridades de salud, como revertir los recortes a Medicaid u otras cuestiones importantes para los demócratas”, dijo Sabrina Corlette, codirectora del Centro de Reformas de Seguros de Salud de la Universidad Georgetown.
Leslie Dach, presidenta de Protect Our Care, un grupo de defensa alineado con los demócratas, dijo que, si actúan con decisión, podrían tanto renovar los subsidios vencidos de ACA como extender el período de inscripción para la cobertura de 2027, que termina en la mayoría de los estados el 15 de enero, poco después de la fecha prevista para que asuma el nuevo Congreso.
Para lograrlo, tendrían que actuar pocos días después de tomar el control, explicó Dach.
“El Congreso asumirá sus funciones durante el período de inscripción abierta, en un momento en que las personas tendrán que tomar decisiones difíciles y terribles sobre su atención médica, debido a los nuevos aumentos de las primas provocados por los republicanos”, dijo.
Se prevé que las primas de los planes de referencia de la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio aumenten un promedio del 13% en 2027, según investigadores de KFF.
Como es probable que el Congreso apruebe en diciembre otra ley de financiamiento gubernamental de corto plazo, los legisladores que asumirán sus cargos también tendrán la oportunidad de presentar batalla por los recortes al gasto de Medicaid durante la primavera, dijo Rodney Whitlock, consultor de políticas de salud que anteriormente trabajó para legisladores republicanos en el Congreso.
Los demócratas, muchos de los cuales hicieron del costo de la atención médica un tema central de sus campañas electorales, están ahora en una posición favorable para colocar esa cuestión en el centro de las negociaciones con Trump sobre el gasto federal.
“Si tienen la oportunidad de dar batalla en marzo por el financiamiento del año fiscal, y los demócratas pueden elegir en qué quieren concentrar ese primer enfrentamiento con el presidente, teniendo el control de ambas cámaras del Congreso, ¡por Dios!, ¿no está clarísimo que será sobre salud?”, dijo Whitlock. “¿No está clarísimo que será para derogar o postergar todos los recortes a Medicaid?”.
Allison Orris, socia de la firma Manatt, había aconsejado a sus clientes antes de las elecciones que no contaran con ningún cambio, incluso si los demócratas lograban controlar el Congreso.
“En última instancia, la Casa Blanca tendrá que firmar cualquier legislación, y la ley HR 1 fue uno de los logros emblemáticos del gobierno. Revertir o incluso simplemente postergar los cambios aprobados en 2025 costará dinero”, dijo, en referencia a la One Big Beautiful Bill Act.
¿Qué más podría ocurrir?
Es probable que Trump siga recurriendo ampliamente a medidas ejecutivas para definir la política de salud desde la Casa Blanca. Mientras tanto, los demócratas utilizarán su control del Congreso para supervisar al gobierno de Trump y al Departamento de Salud y Servicios Humanos.
Jeffries, el líder demócrata de la Cámara de Representantes, ha prometido que su partido “hará rendir cuentas a los corruptos” mediante una supervisión rigurosa de la administración Trump.
En junio, los demócratas del Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes publicaron un informe en el que adelantaron algunas de las investigaciones que podrían iniciar.
En particular, los demócratas quieren examinar los acuerdos poco transparentes sobre precios de medicamentos que Trump ha negociado con compañías farmacéuticas a cambio de exenciones de ciertos aranceles.
Al asumir el control de los comités del Congreso, los demócratas obtendrán la facultad de emitir citaciones obligatorias para exigir documentos o testimonios, una herramienta importante para las investigaciones.
Sin embargo, no está claro si lograrán obtener documentos del gobierno o de las empresas, porque el Departamento de Justicia, bajo Trump, tiene gran parte de la responsabilidad de hacer cumplir esas citaciones.
De todos modos, es probable que se emitan citaciones relacionadas con investigaciones sobre los aranceles que Trump ha impuesto, o ha amenazado con imponer, a los medicamentos recetados.
Los líderes demócratas del Congreso también podrán presentar demandas contra el gobierno de Trump para impugnar las medidas de la Casa Blanca.
Los demócratas también han adelantado planes para investigar las decisiones científicas relacionadas con temas controversiales, como permitir una mayor venta de cigarrillos electrónicos saborizados y la promoción desde la Casa Blanca del herbicida glifosato, así como cualquier vínculo que estas decisiones pudieran tener con contribuciones políticas de empresas.
También se vislumbra un debate más amplio sobre la cobertura universal de salud, que incluiría medidas parciales como ampliar los beneficios del Medicare tradicional para incorporar atención dental y de la audición, y reducir la edad de elegibilidad para Medicare a 60 años o menos.
Ampliar el programa para cubrir a todos los estadounidenses enfrenta enormes obstáculos, incluso si Trump estuviera dispuesto a considerarlo.
Gran parte de la industria de la salud del país —incluidos médicos, hospitales y aseguradoras— seguramente se opondría a cualquier iniciativa legislativa de ese tipo. Además, los demócratas nunca han abordado seriamente las enormes implicaciones que tendría una propuesta así para el presupuesto federal, los impuestos, la atención médica y la sociedad en general.
Otras posibles iniciativas incluyen implementar una solución federal para los 10 estados que han optado por no ampliar completamente Medicaid para cubrir a adultos de menores ingresos, así como permitir que los hijos permanezcan en los seguros de salud de sus padres después de cumplir 26 años.
Una de las principales medidas que se espera que tome pronto el Congreso es votar la confirmación de Heidi Overton para dirigir la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), que no tiene un máximo responsable desde mayo. Sin embargo, su confirmación no está garantizada, ya que los demócratas se oponen de manera unánime.
Algunos republicanos han cuestionado si Overton restringirá suficientemente el acceso al aborto con medicamentos, mientras que otros republicanos más moderados también han expresado inquietudes. Entre ellos está el senador Bill Cassidy, de Louisiana, quien puso en duda que Overton respaldara los cambios introducidos por el gobierno en las recomendaciones de vacunación.
Cassidy perdió su banca después de que Trump respaldara a su rival en las primarias republicanas, la representante Julia Letlow, quien ganó por un estrecho margen las elecciones del martes para el Senado.
Cuando llegue enero, Washington tendrá que encontrar una manera de trabajar en conjunto para que la atención médica sea más asequible, o arriesgarse a provocar el enojo de los votantes, que en las últimas elecciones han señalado sistemáticamente este tema como una de sus principales preocupaciones, indicó Matt Hogan, socio de Impact Research, una firma de encuestas vinculada al Partido Demócrata.
Hogan señaló que, considerados en conjunto, los costos de la atención médica y los precios de los medicamentos recetados son la principal preocupación económica de los votantes mayores de 50 años.
Controlar los precios de los medicamentos recetados podría ser un área de consenso bipartidista, incluso con Trump, quien antes de las elecciones de medio término afirmó que reducir los precios de algunos medicamentos había sido uno de los mayores logros de su gobierno.
“Esta es la tercera elección consecutiva que realmente se ha centrado en el costo de vida”, dijo Hogan. “Si los miembros del Congreso todavía no han entendido el mensaje, espero que ahora sí lo hagan”.