¿Vas a comprar un plan del Obamacare este año? Esto es lo que tienes que saber
Los consumidores que compran seguros de salud a través de la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (ACA, conocida popularmente como Obamacare) se encontrarán con cambios grandes y pequeños cuando comience el período de inscripción abierta para la cobertura de 2027. Entre ellos: aumentos de las primas, posibles verificaciones adicionales de identidad y demoras al trabajar con un agente de seguros, y nuevas restricciones sobre qué inmigrantes pueden recibir subsidios.
Los consumidores deben planificar teniendo en cuenta estos cambios.
La inscripción abierta comienza el 1 de noviembre en la mayoría de los estados. Idaho, Connecticut y Massachusetts empiezan antes, y algunos estados ya permiten consultar de manera anticipada sobre planes y primas.
Se espera que continúe disminuyendo la cantidad total de personas inscritas, principalmente debido al vencimiento de los subsidios ampliados a fines de 2025. Expertos en políticas de salud indican que la eliminación de esos subsidios llevó a millones de personas a abandonar o perder su cobertura durante los primeros meses de este año.
Sin embargo, la administración Trump considera que la baja en las inscripciones es un logro y la atribuye a sus diversas iniciativas para reducir el fraude, incluida la cancelación en agosto de las pólizas de 760.000 afiliados sospechosos de haberse inscrito de manera indebida. Un pequeño número de esas personas recuperó su cobertura.
Tén a mano tu ID
Uno de los cambios más importantes será el aumento de los controles tanto a los consumidores como a los agentes de seguros, mediante requisitos destinados a prevenir el fraude y las inscripciones irregulares.
Para los consumidores, esto podría hacer más lento el proceso de inscripción.
Las nuevas normas, detalladas en un documento de preguntas frecuentes de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS), afectan únicamente a los consumidores que utilizan agentes o corredores de seguros para inscribirse a través del mercado federal de seguros nédicos, que presta servicios en 29 estados.
No se aplican a los mercados administrados por los estados, que tienen sus propias reglas y, en la mayoría de los casos, han tenido más éxito en prevenir inscripciones fraudulentas.
Para empezar, todos los consumidores que utilicen un agente en el mercado federal deberán obtener un código de confirmación o un enlace de un solo uso para autorizar a un agente específico a inscribirlos o realizar cambios en su nombre.
Los consumidores recibirán ese código o enlace por mensaje de texto, correo electrónico o a través de una llamada telefónica automatizada desde una de las plataformas privadas de inscripción utilizadas por su agente. Los consumidores que renuevan su cobertura y tienen información de contacto incorrecta o desactualizada deberán primero llamar personalmente al mercado federal o presentar una solicitud en línea para actualizarla.
Además, los consumidores y titulares de pólizas considerados de “alto riesgo” deberán verificar su identidad antes de autorizar a un agente. Los CMS definen como de “alto riesgo” a quienes solicitan cobertura por primera vez o ya tienen un seguro, pero presentan una solicitud que implica un cambio del estado en donde viven. También incluye a los consumidores que trabajan con un agente nuevo o diferente, o que tienen una prima mensual de 30 dólares o menos.
Joshua Brooker, quien supervisa una agencia de seguros en Pennsylvania, dijo que los CMS parecen haber seleccionado a las personas de esos grupos para someterlas a controles más estrictos porque “alguien que se muda a otro estado o cambia de corredor podría ser, en realidad, un corredor que intenta hacerse pasar por un consumidor”.
El límite de 30 dólares mensuales podría estar relacionado con la preocupación de que los planes con primas mensuales bajas o sin costo sean blancos más fáciles para agentes deshonestos que realizan inscripciones no autorizadas, ya que es posible que el titular del plan nunca reciba una factura.
Algunos agentes fraudulentos incluso pagan ellos mismos la pequeña prima mensual y aun así obtienen ganancias gracias a las comisiones, explicó Brooker.
Sin embargo, el amplio alcance de las nuevas normas preocupa a Brooker, quien teme “que hasta uno de cada cinco consumidores tenga que pasar por una verificación adicional de identidad” y que algunos simplemente se den por vencidos y se queden sin seguro.
Los consumidores clasificados como de alto riesgo deberán verificar su identidad a través de un tercero aprobado por los CMS, como la empresa de información crediticia Experian, que generalmente hace preguntas que solo el consumidor debería poder responder.
A quienes no superen esta verificación se les podría pedir que llamen al servicio de asistencia de Experian o que presenten la solicitud por su cuenta, creando una cuenta en cuidadodesalud.gov, lo que requiere subir un documento de identificación, como una licencia de conducir, un pasaporte, documentos migratorios u otra forma de identificación.
“Algunas personas podrían tener dificultades, no porque su identidad sea falsa, sino porque no tienen historial de crédito, se han mudado o han cambiado de nombre”, dijo Stacey Pogue, investigadora senior del Centro de Reformas de Seguros de Salud de la Universidad de Georgetown.
Según Pogue, los cambios podrían “ser una respuesta apropiada de los CMS dirigida a las inscripciones fraudulentas, pero también podrían crear obstáculos adicionales”.
Tal vez haya menos agentes de seguros
En septiembre, los CMS emitieron una norma que establece una moratoria para los agentes y corredores que recién comienzan a ofrecer cobertura de ACA. Los agentes que no estaban registrados en el mercado federal en 2026 no podrán ayudar con las inscripciones para 2027 hasta febrero, como mínimo, cuando ya habrá terminado el período de inscripción abierta.
Los CMS explicaron que adoptaron esta medida porque una proporción desmedida de los “problemas significativos de cumplimiento” detectados en 2026 correspondía a agentes o corredores recién registrados. Además, la agencia ha expulsado este año a “cientos de agentes y corredores que no cumplían las normas”.
Jason Fine, quien dirige una agencia de seguros en Florida, dijo que está de acuerdo con la idea detrás de estos cambios. Por ejemplo, ha denunciado varias veces ante los CMS que agentes deshonestos cambiaron la cobertura de sus clientes sin autorización, con la intención de que la agencia tomara medidas contra ellos. Pero señaló que las normas actualizadas también generan preocupación.
“Todo lo que están haciendo tiene sentido a largo plazo”, dijo. Sin embargo, a corto plazo, “no sé si les importa el caos que va a provocar”.
Esto se debe a que la moratoria hará mucho más difícil que las pequeñas agencias de seguros ayuden a sus clientes este año.
Su agencia y otras suelen reducir el personal después del período de inscripción abierta, pero vuelven a contratar hacia fines de año. Fine tenía previsto incorporar hasta 10 agentes a su equipo permanente de unos cinco empleados, pero los reclutadores le dijeron que sería poco probable encontrar personas que estuvieran registradas en 2026 y que todavía estuvieran disponibles.
Fine sugirió que la medida beneficia involuntariamente a los grandes centros de llamadas, algunos de los cuales realizaban buena parte de las campañas de promoción que, según temían los reguladores, habían provocado cambios de cobertura no autorizados. Estos centros suelen mantener más personal.
“Pueden permitirse mantener un equipo de 25 o 40 personas durante todo el año”, dijo Fine.
Las organizaciones que representan a los agentes están muy descontentas con la directiva. Una de ellas, la Asociación Nacional de Profesionales de Beneficios y Seguros, presentó una demanda el 15 de octubre contra la administración Trump por la moratoria, argumentando que afecta injustamente a 19.000 agentes que podrían querer vender planes de ACA para el próximo año.
“El hecho de que seas un agente nuevo no significa que seas fraudulento”, dijo Ronnell Nolan, presidente de Health Agents for America, otra organización de agentes de seguros que el 21 de octubre presentó una demanda solicitando una orden judicial temporal para suspender la moratoria. “Todas estas agencias que capacitaron a nuevos agentes y gastaron miles de dólares ahora tienen personas que no podrán trabajar”.
Todo esto lleva a un consejo importante de Pogue, de Georgetown: los consumidores no deberían demorar en programar sus citas. “Si dependes de un agente o corredor, como le ocurre a mucha gente, es posible que sus agendas se llenen más rápido porque habrá menos profesionales disponibles para ayudar con la inscripción. Yo me comunicaría con anticipación”.
Los costos seguirán siendo un problema
Este año, después de que el Congreso no renovara los subsidios ampliados que estaban por vencer, la mayoría de las personas con cobertura de ACA vio aumentar lo que debía pagar. Quienes tenían ingresos más altos perdieron por completo los subsidios. Si a eso se suman aumentos de las primas de dos dígitos, la mayoría de las personas terminó pagando considerablemente más por su cobertura.
Pero la mayoría de quienes compren cobertura de ACA para el próximo año seguirá recibiendo un subsidio. Simplemente será menos generoso que antes de que vencieran los subsidios ampliados a fines de 2025.
Los subsidios están vinculados al costo de las primas de los planes de referencia, nombre que recibe el plan de nivel plata con el segundo precio más bajo en una determinada área.
Esto ayuda a compensar los aumentos de las primas.
“Para la mayoría de las personas, la asequibilidad general se mantendrá más o menos igual”, dijo Louise Norris, analista de políticas de salud de HealthInsurance.org. “Eso no significa que la situación sea excelente, pero si pudiste afrontar las primas este año, el próximo debería ser parecido”.
Pero también hay otros factores en juego.
El aumento promedio de las primas del 26% registrado el año pasado fue el mayor en años. Se debió, en parte, al temor de las aseguradoras de que el vencimiento de los subsidios llevara a las personas más saludables a abandonar el mercado de seguros. Entre otros factores que suelen mencionarse para explicar estos aumentos están el incremento general de los costos de la atención médica, la inflación y la escasez de trabajadores.
Para el próximo año, estos factores siguen siendo motivo de preocupación, con aumentos de primas previstos de dos dígitos, aunque ligeramente menores que los del año pasado, del 15%.
Los subsidios se calculan según los ingresos y dejan de estar disponibles para los hogares que ganan más de cuatro veces el nivel federal de pobreza. Durante este período de inscripción abierta, ese límite es, por ejemplo, de 63.840 dólares para una persona, 86.560 para una pareja y 109.280 para una familia de tres integrantes.
“El mayor problema que enfrentaremos será la asequibilidad”, dijo Anne Petry, quien, junto con su padre, es propietaria de Jaggi Petry Insurance & Investments, en Forsyth, Illinois, y ayuda a los clientes a comprar seguros de salud, incluidos los planes de ACA. “Definitivamente llegará un punto en que las personas ya no podrán afrontar los costos”.
Los agentes y otros expertos recomiendan a los consumidores que no permitan que sus planes se renueven automáticamente y que, en cambio, entren a internet para comparar las primas y la cobertura, que pueden cambiar cada año incluso dentro de un mismo plan.
Podría haber alternativas menos costosas, incluidos planes de nuevas aseguradoras, por lo que sugieren comparar no solo las primas, sino también los deducibles y otros gastos. Al mismo tiempo, varias aseguradoras, entre ellas Cigna, han abandonado total o parcialmente las áreas donde ofrecían cobertura de ACA.
“Si simplemente te quedas al margen y dejás que el plan se renueve automáticamente, podrías perderte una opción mejor”, dijo Norris. Señaló que es importante revisar las alternativas porque también está aumentando el límite máximo de gastos de bolsillo de los planes de ACA.
Ese monto, que representa lo máximo que un consumidor debe pagar en deducibles, copagos y coseguros antes de que la póliza cubra los gastos médicos restantes dentro de la red, era este año de 10.600 dólares para una persona y 21.200 para un plan familiar.
En 2027, aumentará un 13%, hasta alcanzar los 12.000 dólares para una persona y los 24.000 para una familia. Se establecen límites máximos de gastos de bolsillo más bajos para los hogares que ganan hasta 2.5 veces el nivel federal de pobreza.
La ley One Big Beautiful Bill Act, aprobada por el Congreso el año pasado, también elimina la elegibilidad para recibir subsidios de muchos inmigrantes con presencia legal en el país, incluidas las personas con visas temporales de trabajo H-1B, refugiados, asilados, personas con Estatus de Protección Temporal (TPS) y quienes tienen solicitudes de residencia permanente pendientes.
Tres grupos de inmigrantes todavía pueden recibir subsidios de ACA: los titulares de tarjetas de residencia permanente (green cards), que tienen estatus legal permanente; ciertos inmigrantes cubanos y haitianos; y los ciudadanos de Micronesia, las Islas Marshall o Palau.