El impulso a la energía nuclear reactiva la industria del uranio y las preocupaciones por la salud de comunidades tribales del suroeste
Una ley federal aprobada en 2024 prohíbe las importaciones de uranio ruso para 2028, aumentando la presión para desarrollar fuentes nacionales de combustible. El presidente Donald Trump fijó como objetivo cuadruplicar la capacidad de energía nuclear de Estados Unidos para 2050.