Ante el retroceso federal, Colorado toma su propio rumbo sobre las vacunas
Como respuesta a los cambios bruscos y politizados en las normas federales sobre vacunas, muchos residentes de Colorado preocupados por el tema han tomado medidas para reforzar el apoyo a la evidencia científica sobre la inmunización.
Un proyecto de ley aprobado por la legislatura estatal en marzo y luego promulgado por el gobernador demócrata Jared Polis permite que Colorado se aparte aún más de las directrices federales.
La ley permite que oficiales de salud sigan las recomendaciones de grupos médicos nacionales al decidir cuestiones como la compra de vacunas al por mayor para el programa Medicaid.
“Estamos protegiendo a nuestro estado del manejo caótico que viene de Washington”, dijo el senador estatal demócrata Kyle Mullica, copatrocinador del proyecto y enfermero registrado. “Vamos a confiar en la ciencia”.
“Desde la lucha durante la pandemia para que los habitantes de Colorado recibieran las vacunas lo antes posible hasta la batalla contra las barreras impuestas por la administración Trump para vacunarse, hemos ampliado el acceso a las vacunas para los habitantes de Colorado que las quieran”, declaró Polis en un comunicado al promulgar la ley.
Colorado es uno de los por lo menos 29 estados que, junto con Washington, D.C., han tomado medidas para eludir las nuevas recomendaciones federales ante la preocupación de que los cambios puedan debilitar la confianza pública en las vacunas y erosionar la cobertura general de vacunación.
Antes, Colorado, como la mayoría de los estados, seguía las directrices federales establecidas por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). En enero, integrantes del panel asesor de los CDC, elegidos por el secretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., eliminaron seis vacunas pediátricas de la lista de recomendaciones universales de la agencia.
El año pasado, médicos, científicos, líderes locales y otros defensores se unieron para formar una coalición de alcance comunitario y defensa llamada Colorado Chooses Vaccines.
El grupo busca ofrecer una posición clara y unificada sobre los beneficios comprobados de las vacunas y tranquilizar a residentes confundidos por los numerosos cambios federales.
Carol Boigon, ex integrante del Concejo Municipal de Denver, se unió al grupo porque quiere que más personas conozcan su propia historia sobre una enfermedad prevenible con vacunas.
“Todos los veranos todo el mundo se enfermaba”, dijo Boigon al recordar su infancia en Detroit durante la década de 1950.
La enfermedad era la polio, una infección viral muy contagiosa que ataca el sistema nervioso y que a veces causa parálisis parcial o total.
Durante el verano de 1953, “toda la cuadra estaba enferma y algunos quedamos discapacitados… así eran las cosas”, dijo.

Un nuevo grupo toma la iniciativa
La historia personal de Boigon será parte del trabajo de la coalición para educar a nuevas generaciones sobre los peligros de enfermedades infecciosas que antes eran comunes en el país, pero que ahora son relativamente raras.
El grupo, que se formó en septiembre pasado, también recopilará información sobre vacunas de grupos médicos y del departamento estatal de salud, y defenderá propuestas de políticas públicas ante el gobierno estatal.
“Fue una respuesta directa a las amenazas federales”, dijo otra integrante de la coalición, la ex legisladora estatal Susan Lontine. Ella dirige la organización sin fines de lucro Immunize Colorado.
Otra integrante, la especialista en relaciones públicas Elizabet Garcia, propone aumentar las actividades de divulgación dirigidas a hispanos, cuyas tasas de vacunación están rezagadas frente a las de otros grupos.
“Muchas veces existe el miedo de tener que pagar de su bolsillo, de que el seguro no lo cubra, otros quizá ni siquiera tienen seguro”, explicó Garcia.
Boigon tenía 5 años cuando se enfermó y estuvo hospitalizada durante seis semanas con fiebre. El virus atacó su columna vertebral.
“Después de eso, ninguna de mis extremidades funcionaba”, contó Boigon.
Aunque más tarde recuperó la función de las otras extremidades, su brazo derecho nunca volvió a funcionar por completo. Tuvo que adaptarse y volver a aprender tareas cotidianas, como extender la mano izquierda para saludar.
En 1955, poco después de que enfermara, la nueva vacuna contra la polio comenzó a estar más disponible para el público. A medida que avanzó la vacunación en Estados Unidos, los casos de polio —que había sido una de las enfermedades más temidas del país— cayeron entre un 85% y un 90%.
Aumentar la confianza pública
Los líderes estatales han tomado otras medidas para promover la salud pública. Después de que la administración Trump retirara a Estados Unidos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), varios estados, incluido Colorado, decidieron adherir por su cuenta a la Red Mundial de Alerta y Respuesta ante Brotes Epidémicos de la OMS.
Colorado también se sumó a una demanda multilateral que impugna los cambios introducidos por la administración Trump al calendario de vacunación infantil.
La nueva ley estatal incluye otras disposiciones que no solo permiten que el estado se aparte de las recomendaciones federales. La ley formaliza la capacidad de los farmacéuticos para recetar y administrar vacunas y aumenta las protecciones legales para los trabajadores de salud que aplican vacunas.
“Esta ley dará más claridad para orientar a todos los habitantes de Colorado, incluidos los proveedores que administran vacunas”, dijo Lontine.

Sin embargo, la legislación tiene opositores que sostienen que las vacunas podrían ser inseguras o ineficaces y aseguran que la ley interferiría con la decisión de los padres.
“Solo quiero asegurarme de que no nos estamos metiendo en una gran disputa política entre las recomendaciones federales —los CDC y demás— y distintas posturas políticas aquí en Colorado”, expresó el senador estatal republicano John Carson, que votó en contra del proyecto de ley sobre vacunas.
Se contactó al Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos sobre la nueva ley de Colorado. La vocera Emily Hilliard respondió en un correo electrónico: “El calendario actualizado de vacunación infantil de los CDC sigue protegiendo a los niños contra enfermedades graves”.
Aumento de enfermedades prevenibles
Esta oleada de actividad en todo el estado ocurre mientras Colorado y el país han registrado un aumento de los casos de enfermedades como la gripe y el sarampión.
Este año, hasta mediados de mayo, Colorado había registrado 22 casos de sarampión. En 2025 se registraron 36 casos, según el departamento estatal de salud, muy por encima de los totales de años anteriores.
En todo Colorado, la tasa de vacunación contra el sarampión entre niños de kínder fue del 88% el último año escolar. Solo unos pocos condados alcanzaron tasas de 95%, el nivel necesario para generar inmunidad colectiva, según datos publicados por The Washington Post en diciembre.
Esta también fue la peor temporada de gripe en Colorado en los últimos años.
Las tasas de vacunación, tanto contra la gripe como contra covid-19, han disminuido ligeramente en el estado, según cifras oficiales.
Ocho niños en Colorado han muerto esta temporada por gripe, uno por covid y uno por el virus respiratorio sincitial o VRS. Hay vacunas para las tres enfermedades, disponibles para niños y recomendadas por el departamento estatal de salud.
Kennedy, un activista antivacunas desde hace mucho tiempo, ha defendido sus decisiones de reformar el calendario recomendado de vacunación infantil. En marzo, un juez federal suspendió temporalmente muchos de esos cambios.
“No le estamos quitando vacunas a nadie. Si quieren vacunarse, pueden hacerlo. El seguro lo cubrirá por completo, igual que antes”, dijo Kennedy a CBS News en enero.
Cuando un reportero sugirió que los nuevos cambios podrían hacer que menos personas recibieran la vacuna contra la gripe, Kennedy respondió: “Bueno, puede ser, y quizás eso sea algo bueno”.
Boigon a veces no puede creer todo lo que ha pasado.
“Es como si estuviéramos retrocediendo”, reflexionó. “Como si hubiéramos decidido que no queremos una vida moderna. Que queremos volver a la década de 1950, cuando los niños enfermaban y morían”.