Deudas médicas asfixian a los pacientes de hospitales de Los Ángeles. Autoridades de salud podrían tener una solución
LOS ÁNGELES, CA. — Todos los martes, Naman Shah atiende a pacientes con tuberculosis en una pequeña clínica pública del Valle de San Fernando, en Los Ángeles. Shah, médico y epidemiólogo del Departamento de Salud Pública del condado de Los Ángeles, examina imágenes de pulmones dañados, escucha la respiración dificultosa de los pacientes y revisa sus medicamentos.
Forma parte de una iniciativa que se remonta a principios del siglo XX para controlar las infecciones y evitar la propagación de la tuberculosis. “Nos gusta actuar de manera preventiva”, dijo Shah, “es decir, antes de que ocurran los problemas, no después de que el daño ya está hecho”.
Hoy, Shah y sus colegas están aplicando el mismo principio a la deuda médica.
Una parte fundamental de ese esfuerzo es un nuevo sistema que permitirá a todos los hospitales del condado de Los Ángeles evaluar fácilmente si sus pacientes califican para recibir asistencia financiera. El objetivo es evitar que las familias de bajos ingresos reciban facturas médicas que las hundan en deudas.
Shah piensa que este sistema podría evitar varios cientos de millones de dólares en deudas médicas cada año.
Un círculo vicioso
En todo el país, se estima que 100 millones de adultos tienen algún tipo de deuda relacionada con la atención médica. En el condado de Los Ángeles, el más poblado del país, las autoridades de salud pública calculan que unos 800.000 residentes tienen facturas médicas que no pueden pagar.
“Las consecuencias de las deudas médicas eran abrumadoras”, dijo Shah, quien anteriormente trabajó en una clínica de salud rural en India y, desde 2023, dirige una iniciativa del condado de Los Ángeles para abordar el problema.
“Las personas terminan endeudándose con sus tarjetas de crédito y luego entran en un círculo vicioso de altas tasas de interés y pobreza”, explicó. “Dejan de comprar sus medicamentos recetados. Dejan de ir a sus citas médicas. Y entonces su salud empeora”.
Los hospitales suelen ofrecer asistencia financiera a los pacientes de bajos ingresos. Pero a menudo es difícil para los pacientes obtener información sobre esta ayuda. El proceso de solicitud puede ser complicado y, según muestran las investigaciones, muchas personas que reúnen los requisitos nunca solicitan asistencia.
“La mayoría de las personas entran y salen del hospital sin saber que existe asistencia financiera”, dijo Jared Walker, fundador de Dollar For, una organización sin fines de lucro que ayuda a pacientes de todo el país a solicitar esta asistencia, conocidas como charity care o atención de caridad.
Esta situación contribuye al endeudamiento. También genera costosos esfuerzos de cobranza que, como reconocen incluso los propios funcionarios de los hospitales, se dirigen inútilmente contra pacientes de bajos ingresos que difícilmente podrán pagar.
“Están perdiendo tiempo y recursos tratando de cobrar deudas que no se pueden recuperar”, dijo Adena Tessler, vicepresidenta regional de la Asociación de Hospitales del Sur de California.

Elegibilidad presunta
Una posible solución es un sistema que evalúe automáticamente si los pacientes de bajos ingresos califican para recibir asistencia financiera y les otorgue esa ayuda sin necesidad de presentar una solicitud. Este mecanismo se conoce como elegibilidad presunta.
Algunos hospitales ya utilizan estos sistemas, que funcionan mediante programas informáticos que verifican si los pacientes reúnen los requisitos a partir de información disponible públicamente, como su historial de crédito.
La estrategia puede ser muy eficaz. Shah dijo que los hospitales que han implementado sistemas de elegibilidad presunta han informado aumentos de hasta un 50% en la cantidad de asistencia financiera que brindan a sus pacientes.
Según una ley estatal aprobada en 2025, todos los hospitales de California deberán comenzar a evaluar la elegibilidad presunta de sus pacientes a más tardar a partir de julio del próximo año.
Pero estos sistemas pueden ser costosos y difíciles de implementar para los hospitales más pequeños. Actualmente, solo alrededor de uno de cada cinco hospitales del condado de Los Ángeles los utiliza, según Shah.
Las autoridades de salud pública se preguntaron si podían ayudar a más hospitales a implementarlos.
El condado, que al igual que muchos gobiernos locales enfrenta importantes dificultades fiscales, no podía financiar el proyecto, explicó Shah. Pero el departamento de salud pública sí pudo reunir a representantes del sector de la salud y de los hospitales del condado para encontrar otra solución.
“La belleza del gobierno está en que no siempre tiene que hacer el trabajo”, dijo Shah. “Tenemos la capacidad de lograr que las personas cooperen”.
La Asociación de Hospitales del Sur de California, que inicialmente había recibido con cautela la iniciativa del condado, comenzó a considerar que mejorar los programas de asistencia financiera también beneficiaría a los hospitales, muchos de los cuales estaban desperdiciando dinero en gestiones de cobranza.
“El proceso de facturación es complicado y costoso”, dijo Paul Young, vicepresidente sénior de la asociación.
La asociación acordó adquirir un sistema de elegibilidad presunta y ponerlo a disposición de sus miembros. Este modelo de compra colectiva, que Young comparó con “el modelo de Costco”, reduciría los costos para cada hospital, explicó.
Al mismo tiempo, L.A. Care, un plan de salud sin fines de lucro que administra la cobertura de Medicaid de más de 2.5 millones de residentes de bajos ingresos del condado, se comprometió a aportar $2 millones para implementar el sistema.
La inversión refleja la misión de esta aseguradora, que forma parte de la red de protección social, de facilitar el acceso a la atención médica a más personas, dijo Melanie Fontes Rainer, quien dirige la planificación estratégica de L.A. Care.
“Va a hacer que el condado de Los Ángeles sea un lugar mejor”, afirmó.
Ponerlo en marcha
Poner en funcionamiento el nuevo sistema para enero, como esperan las organizaciones participantes, presenta varios desafíos.
Los representantes de los hospitales están analizando cómo se financiará el sistema a largo plazo. Tampoco está claro cuántos de los 88 hospitales de atención de enfermedades agudas del condado terminarán utilizándolo, incluso si resulta más económico y fácil de implementar.
Los participantes también están trabajando para mejorar los datos que utiliza el sistema para evaluar a los pacientes. Uno de los objetivos es conectarlo con los registros tributarios del estado de California. Esto permitiría a los hospitales acceder a información más precisa sobre los ingresos de los pacientes que la que ofrecen los sistemas actuales, que suelen basarse en estimaciones.
Walker, el defensor de los pacientes de Dollar For, dijo sentirse entusiasmada por los esfuerzos del condado.
“Soy optimista respecto de nuestra capacidad para crear un mejor sistema de asistencia financiera hospitalaria”, afirmó. “Y el hecho de que los hospitales del condado de Los Ángeles estén dispuestos a innovar y buscar soluciones creativas para lograrlo es muy alentador”.
Por su parte, Shah dijo que las autoridades de salud pública del condado reconocen que mejorar los sistemas de evaluación de los pacientes en los hospitales no eliminará por sí solo las deudas médicas.
Pero indicó que el departamento de salud pública no podía ignorar un problema que afecta a más residentes del condado que el asma o el consumo de tabaco.
“La prevención es nuestra especialidad”, afirmó.

Este artículo forma parte de “Hidden Help“, una serie de investigación de Tradeoffs y KFF Health News sobre cómo los hospitales pueden proteger a sus pacientes de las consecuencias de las deudas médicas que pueden cambiarles la vida.