Desconcertante. Frustrante. Aterrador. Cómo es que te demanden por una deuda médica
Cuando Christine Wood recibió una factura del Hospital de Bristol por $12.000, pensó que debía ser un error. Era más de lo que ella y su esposo ganaban juntos en un mes.
“Me aterró”, dijo Wood, quien vive en una casa de unos 1.700 pies cuadrados en Terryville, una comunidad en las afueras de Bristol, Connecticut. “No entendía nada”.
Wood, de 52 años, se sometió a una cirugía para perder peso en ese hospital en 2022, con la esperanza de que ayudara a aliviar su apnea del sueño, y el dolor en las rodillas y la espalda. Antes de programar el procedimiento, consultó con su aseguradora y, según dijo, le informaron que la cirugía tendría un gasto de bolsillo de $5.000. Pagó esa cantidad por adelantado.
Más de seis meses después, Bristol le envió otra factura que elevó el costo de la cirugía a más de $17.000. Wood dijo que intentó disputar el cargo. El hospital la demandó.
“Es ridículo. Aetna me lo había dicho varias veces: ‘$5.000 de bolsillo’”, explicó Wood. “Nunca me habría operado si hubiera sabido que me iba a costar casi $20.000”.
Wood es una de los más de 36 pacientes de Connecticut entrevistadas durante el último año por Connecticut Mirror y KFF Health News que fueron demandadas por su hospital o por un médico debido a facturas impagas.
Entre los pacientes hay maestros, propietarios de pequeños negocios, un trabajador del servicio postal, una trabajadora de una residencia de mayores jubilada, una enfermera y un botones de hotel. La mayoría tenía empleo y seguro médico. Casi todos dijeron que querían pagar lo que debían.
Los pacientes llevados a los tribunales describieron facturas desconcertantes, reglas confusas de los planes de salud y llamadas telefónicas frustrantes e infructuosas a las oficinas de facturación de hospitales y a las líneas de servicio al cliente de las aseguradoras. Incluso cuando intentaban resolver sus deudas pendientes, muchos dijeron que no conseguían que les respondieran.
Sus experiencias reflejan fallas en el sistema de salud que atrapan a los pacientes en deudas. El seguro médico no cubría la atención por razones que ellos no lograban comprender. Varios pacientes no calificaron para asistencia financiera de los proveedores, pese a tener ingresos modestos. Y si se comprometían a pagar, enfrentaban gravámenes sobre sus viviendas o pagos de intereses y costos judiciales que aumentaban aún más la deuda médica.
Los principales actores de la industria se culpan mutuamente por un sistema que no funciona. Los proveedores dicen que los planes con deducibles altos de las aseguradoras dejan a los pacientes con facturas enormes incluso cuando tienen cobertura. Las aseguradoras responden que los hospitales aumentan sus precios a un ritmo superior a la inflación.
Mientras tanto, los pacientes cargan con las consecuencias. En 2022, alrededor de 4 de cada 10 adultos en Estados Unidos reportaron tener deudas médicas o dentales.
“Ya es bastante malo tener problemas de salud y por encima tener que pagar montañas de facturas médicas”, dijo Samantha Mantiera, a quien el Hospital de Danbury demandó en 2024 por $10.000 que, según ella, le cobraron por error. “Pero tener que lidiar constantemente con facturas incorrectas y además con una demanda fue demasiado”.

Mantiera dijo que pasó meses intentando explicar al hospital, y luego a una agencia de cobro, que los documentos de su aseguradora indicaban que solo debía $260. Aun así, fue demandada.
Cuando Mantiera impugnó la demanda, el Hospital de Danbury la retiró, según muestran los registros judiciales.
Mantiera dijo que ella y su esposo ahora viajan hasta una hora desde su casa en Brookfield, Connecticut, para evitar hospitales propiedad de la empresa matriz de Danbury, ahora llamada Northwell Health.
Kathy Holt, directora de la Oficina del Defensor de la Atención Médica del estado, dijo que en las últimas décadas el sistema de salud se ha vuelto cada vez más difícil de navegar para los pacientes. La agencia recibe miles de llamadas cada año de residentes que buscan ayuda con preguntas sobre facturación médica.
“He hablado con demasiadas personas que simplemente se han rendido”, afirmó Holt. “El sistema se ha vuelto tan difícil que parece algo deliberado”.
“No querían hablar conmigo”
Las demandas por cobro de deudas médicas contra pacientes han disminuido en Connecticut desde 2019, según un análisis de registros judiciales estatales realizado por CT Mirror y KFF Health News. Los registros muestran que la mayoría de los sistemas hospitalarios de Connecticut han dejado de demandarlos, incluidos los dos más grandes del estado: Yale New Haven Health y Hartford HealthCare.
La mayoría de los hospitales dejaron de presentar demandas durante la pandemia de covid-19 mientras reevaluaban sus prácticas de cobro, señaló Sarah Ginnetti, directora del ciclo de ingresos de UConn Health. Según los registros, el sistema dejó de demandar en 2022.

“En algunas de esas circunstancias, simplemente sentíamos que no estaba alineado con nuestra misión como organización”, dijo Ginnetti. “Por la pequeña cantidad de casos en los que podríamos haber obtenido algún tipo de victoria legal, realmente no sentíamos que ese fuera el mejor camino”.
Yale New Haven Health y Hartford HealthCare no explicaron por qué dejaron de demandar a los pacientes y se limitaron a emitir declaraciones sobre sus programas de asistencia financiera.
Sin embargo, los datos muestran que decenas de proveedores médicos —incluidos grupos de médicos, dentistas y hospitales— continuaron presentando demandas. El análisis de CT Mirror y KFF Health News identificó más de 1.500 casos relacionados con deudas médicas presentados en tribunales de Connecticut en 2024.
Entre ellos había demandas de Bristol Health, un sistema de salud independiente que incluye el Hospital de Bristol, y de Nuvance Health, una cadena de siete hospitales adquirida recientemente por Northwell Health, un sistema multimillonario con sede en Nueva York.
Los hospitales de Nuvance presentaron más de 4.000 demandas de cobro entre 2019 y 2024, según los registros. Durante esos cinco años, el sistema representó más de una cuarta parte de las aproximadamente 16.300 demandas por deudas médicas contra pacientes identificadas en los registros judiciales estatales.
Funcionarios hospitalarios y otros proveedores médicos afirman que intentan trabajar con los pacientes que tienen dificultades para pagar sus facturas. Nikki Schulz, directora de ingresos de los hospitales de Northwell en Connecticut, dijo en un comunicado que hace años el sistema flexibilizó sus prácticas de cobro, lo que provocó una “disminución drástica” de las deudas médicas enviadas a cobro.
“Reestructuramos fundamentalmente nuestro enfoque para alinearlo con las mejores prácticas de la industria”, dijo Schulz.

Los registros muestran que el sistema demandó a unos 200 pacientes en 2024, frente a 2.200 en 2019.
Los ejecutivos del sector salud también sostienen que tienen la responsabilidad de intentar cobrar.
“No tengo elección”, dijo Kurt Barwis, CEO del Hospital de Bristol. “Lo que intentamos hacer es sostener nuestra misión de cuidar a esta comunidad”.
Menos demandas hospitalarias
Bristol Health es uno de los sistemas de salud con mayores dificultades financieras en Connecticut. Actualmente, sus directivos negocian con la administración del gobernador demócrata Ned Lamont una adquisición por parte de UConn Health, propiedad del estado. La operación busca, en parte, mantener al hospital a flote.
Barwis dijo que el hospital ha tomado medidas para ayudar a los pacientes con facturas inesperadas, incluyendo la participación de asesores financieros que contactan a los pacientes, antes de procedimientos electivos, para hablar sobre costos y asistencia financiera.
Pero Wood, quien fue demandada por Bristol, dijo que nadie del hospital habló con ella antes de la cirugía. Cuando llamó después de recibir la factura de $12.000, afirmó que le dijeron que no podían hacer nada porque su aseguradora había rechazado la reclamación.
“No querían hablar conmigo sobre eso”, dijo Wood. “Querían su dinero”.
El vocero de Bristol, Albert Peguero, también responsabilizó a la aseguradora de Wood y dijo que el hospital trabajó con ella mientras presentaba varias apelaciones ante Aetna.
Shelly Bandit, vocera de Aetna, dijo que Wood había sido notificada de esa disposición, algo que Wood niega.
Wood tampoco tuvo suerte con Aetna. Resultó que su plan de salud solo cubría hasta $15.000 en cirugía bariátrica, por lo que ella era responsable de cualquier gasto que superara esa cantidad.
El intercambio entre el hospital y la aseguradora enfureció a Wood. Pero después de que la demandaran, concluyó que ya no tenía más opciones. Llegó a un acuerdo con Bristol y aceptó pagar el saldo completo mediante pagos mensuales de $150, según los registros judiciales. Con ese acuerdo, tardará casi siete años en saldar la deuda.

El año pasado enfrentó más dificultades económicas después de la muerte de su madre y cuando su esposo perdió el trabajo y estuvo desempleado durante seis meses.
Wood dijo que ha recuperado aproximadamente un tercio de los 45 kilos que perdió después de la cirugía debido al estrés. Algunos meses paga menos de $150. En enero, el hospital colocó un gravamen sobre su vivienda.
“No tenemos ahorros. No tenemos dinero extra. Vivimos al día”, explicó Wood. “Somos personas trabajadoras que intentamos ganarnos la vida y hacer lo correcto. Y siempre terminamos perjudicados”.
“No tengo horas y horas”
Es difícil saber cuántas demandas por deudas médicas surgen de facturas en disputa. Sin embargo, la mayoría de los adultos estadounidenses con deudas médicas afirma haber recibido en los últimos cinco años una factura que consideró errónea, según una encuesta nacional.
La frecuencia de estas disputas es una de las razones por las que muchos defensores de los pacientes consideran que los hospitales y otros proveedores de salud no deberían demandar a las personas que atienden.
“Entender cómo funciona el seguro y luego lidiar con rechazos o facturas difíciles de comprender deja a los pacientes atrapados en un sistema opaco donde tienen muy poca capacidad de influencia y poder”, señaló Eva Stahl, vicepresidenta de Undue Medical Debt, una organización sin fines de lucro que ha trabajado con estados para comprar y eliminar deudas médicas, incluidas las de más de 150.000 residentes de Connecticut.
“Los pacientes se quedan comprensiblemente llenos de preguntas y confusión”, dijo Stahl.
Timothy Bigham, propietario de una empresa de construcción y demandado en 2023 por el Hospital de Danbury, dijo que nunca entendió por qué le facturaron más de $64.000 después de ser hospitalizado tras sufrir un ataque cardíaco en 2019.
Bigham, que vive en Danbury, Connecticut, dijo que tenía seguro en ese momento. Pero poco después de regresar a casa comenzó a recibir llamadas frecuentes del hospital. Según recuerda, le dijeron que su aseguradora no estaba pagando porque él se negaba a “autorizar la entrega de registros médicos”.
“Tenía seguro cuando sufrí el ataque al corazón, pero ¿es mi trabajo lograr que la aseguradora pague?”, se preguntó. “Trabajo por cuenta propia en construcción. No tengo horas y horas para pasar al teléfono intentando hablar con alguien de una compañía de seguros”.
Bigham dijo que finalmente dejó de lidiar con el asunto porque no sabía qué más hacer.
Luego, en 2023, el Hospital de Danbury lo demandó. Un juez desestimó el caso en 2025 por la “falta de diligencia razonable” del hospital para procesarlo, según los registros judiciales. Pero para entonces, la supuesta deuda ya había devastado su historial crediticio, reduciendo su puntaje en más de 100 puntos, afirmó.
Schulz, de Northwell, se negó a comentar casos específicos de pacientes citando leyes de privacidad.
Connecticut aprobó una ley en 2024 que prohíbe incluir deudas médicas en los informes de crédito al consumidor.
Varios estados han intentado proteger a los pacientes mediante medidas que limitan cuándo los hospitales pueden emprender acciones legales. Illinois, por ejemplo, prohíbe demandar a pacientes sin seguro que demuestren que no pueden pagar sus facturas. Nevada, Nueva York, Carolina del Norte, Maryland y Virginia prohíben los gravámenes y ejecuciones hipotecarias por deudas médicas.
“Fue una pesadilla”
Dominique Jean Pierre también se sorprendió al recibir una factura de $20.000 después de ser hospitalizado en el Hospital de Norwalk por una infección urinaria en julio de 2020.
Jean Pierre, de 66 años, había trabajado durante casi dos décadas como botones en un hotel Hilton de Stamford, propiedad y operado por Atrium Hospitality, una empresa con sede en Georgia. Cuando enfermó, el hotel estaba temporalmente cerrado debido a las restricciones por covid.
Lo que Jean Pierre no sabía era que el hotel también había suspendido los beneficios de seguro médico para los empleados. Según dijo, el hospital le informó que él sería responsable de la factura.
“Fue una pesadilla”, dijo.
Jean Pierre contó que suplicó ayuda a su gerente, pero le dijeron que la empresa no podía hacer nada. Atrium Hospitality no respondió a las solicitudes de comentarios.

Dos años después de su hospitalización, el Hospital de Norwalk lo demandó por más de $20.000, según los registros judiciales.
Jean Pierre dijo que intentó solicitar asistencia financiera en dos ocasiones, pero el hospital le informó que él y su esposa ganaban demasiado para calificar, aunque las facturas médicas representaban casi una cuarta parte de sus ingresos anuales de unos $87.000.
Sin otra alternativa, Jean Pierre llegó a un acuerdo con el Hospital de Norwalk, ahora parte del sistema Northwell, en 2025, comprometiéndose a pagar la totalidad de la deuda en cuotas mensuales de $100. A ese ritmo, terminará de pagarla en 2042.
Después del acuerdo, dijo que el juez le sugirió contactar a funcionarios electos para intentar que la deuda fuera cancelada. Jean Pierre estaba agotado.
“Me dijo: ‘Tiene que ir a ver a sus senadores. Vaya a ver al gobernador’. Le respondí: ‘Es demasiado. Lo voy a dejar así’”.
Jean Pierre dejó Hilton y ahora trabaja como asistente de cuidado personal, al igual que su esposa. Pero sigue molestándole que las empresas y los proveedores de salud recibieran millones de dólares en ayuda gubernamental durante la pandemia, mientras él quedó con una deuda médica de $20.000.
“Le dieron dinero al hotel. Le dieron dinero al hospital. Le dieron dinero a muchas cosas”, dijo. “Pero nosotros no vimos nada”.
“No estoy tratando de escapar”
Otros pacientes dijeron que se sintieron atrapados, incluso cuando intentaban hacer lo correcto.
Deneen Brown, quien dirige una pequeña guardería en su casa en Norwalk, fue demandada por el Hospital de Norwalk en 2024 por $7.200 correspondientes a facturas que, según la demanda, se originaron “alrededor de 2019 y 2020”.
Brown dijo que la demanda la dejó desconcertada, ya que creía que tenía seguro médico en ese momento. Pero como propietaria de un pequeño negocio, orgullosa de mantener un buen historial crediticio y sus finanzas en orden, decidió hacerse cargo del asunto.
“No estoy tratando de escapar de algo que podría ser mi responsabilidad”, dijo Brown. “Si me dicen que lo debo, voy a averiguar qué pasó y lo voy a pagar”.
En enero de 2025 aceptó un plan de pagos de casi 13 años con cuotas mensuales de $50, según los registros judiciales. Con frecuencia paga más que eso, dijo.
Al mes siguiente, el hospital colocó un gravamen sobre su vivienda. Brown dijo que nunca imaginó que el hospital seguiría penalizándola incluso después de aceptar un plan de pagos.
“Si lo hubiera sabido, nunca habría llegado a ese acuerdo”, afirmó.
Este artículo fue producido en alianza con The Connecticut Mirror, una sala de redacción estatal sin fines de lucro que cubre políticas públicas y política.
Cómo lo hicimos: análisis de las demandas de cobro de deudas de atención médica en Connecticut
¿Con qué frecuencia demandan los proveedores de atención médica a los pacientes por facturas impagas?
En la mayoría de los estados, responder a esta pregunta resulta casi imposible, ya que los tribunales no suelen identificar qué demandas por cobro de deudas corresponden a deudas médicas y cuáles a otros tipos de deudas, como alquileres, tarjetas de crédito o facturas de celulares.
Sin embargo, Connecticut es diferente. Los casos de cobro de deudas presentados ante los tribunales de reclamos menores por facturas médicas o dentales impagas deben clasificarse específicamente como deudas de atención médica.
Trabajamos en colaboración con la firma de consultoría en ciencia de datos January Advisors para extraer estos casos de la base de datos judicial de Connecticut y analizarlos. (January Advisors ha trabajado con organizaciones sin fines de lucro e investigadores de todo el país para recopilar datos sobre el cobro de deudas de los tribunales estatales). La firma no tuvo ninguna participación editorial en nuestro proyecto.
Comenzamos con los casos de cobro de deudas de atención médica presentados ante los tribunales de reclamos entre 2019 y 2024. No obstante, esto solo abarcaba los casos que involucraban deudas inferiores a $5.000. También queríamos obtener información sobre aquellos casos en los que los proveedores demandaban por facturas que superaban los $5.000. Los tribunales de Connecticut no asignan una categoría específica de “médica” a los casos de reclamos mayores.
Por ello, extrajimos todos los registros de reclamos mayores correspondientes a cualquier demandante —ya fuera un hospital o un proveedor no hospitalario— que figurara en los casos de reclamos menores de índole médica. También incluimos aquellos casos con demandantes que no aparecían en ese conjunto de datos, pero cuyos nombres contenían terminología médica común, como “Hospital” o “DDS” (Doctor en Cirugía Dental).
A continuación, revisamos manualmente cada caso para confirmar que el demandante fuera, efectivamente, un proveedor médico o de servicios dentales. Determinamos si dicho proveedor formaba parte de un hospital o de un grupo médico de mayor envergadura, y clasificamos a cada demandante según su tipo de proveedor (por ejemplo: sistema hospitalario, clínica dental, grupo médico, etc.).
En algunos casos, los datos que extrajimos resultaron estar incompletos; por ello, consultamos los registros judiciales en línea e ingresamos manualmente la información en nuestra base de datos. El Departamento Judicial de Connecticut elimina los registros de casos de su portal en línea transcurrido un determinado período de tiempo. En estas situaciones, solicitamos a la agencia que nos facilitara las citaciones y las demandas correspondientes para poder ingresar manualmente la información de los casos en nuestra base de datos.
Eliminamos aquellos casos en los que los demandados o los demandantes vivían fuera del estado, así como cualquier caso en el que la falta de registros dificultara la confirmación de la información relativa al proveedor.