Newsom se enfrenta a Trump y RFK Jr. por la salud pública
El gobernador de California, Gavin Newsom, se ha posicionado como un líder nacional en salud pública al impulsar políticas respaldadas por la ciencia, en contraste con el gobierno federal.
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El gobernador de California, Gavin Newsom, se ha posicionado como un líder nacional en salud pública al impulsar políticas respaldadas por la ciencia, en contraste con el gobierno federal.
El verano estuvo marcado por un brote masivo de una enfermedad transmitida por alimentos que enfermó a miles de personas y por el retiro del mercado de decenas de miles de libras de carne importada, lo que convirtió la seguridad del suministro de alimentos del país en una conversación nacional y en una causa política.
El riesgo de estas amenazas está aumentando por el cambio climático. Pero investigadores dicen que la administración Trump ha recortado inversiones en programas y agencias que previenen, rastrean y responden a estas amenazas.
Además de Kansas y Dakota del Norte, los estados que se unieron a la demanda son Alabama, Arkansas, Florida, Idaho, Indiana, Iowa, Kentucky, Missouri, Montana, Nebraska, New Hampshire, Ohio, Carolina del Sur, Dakota del Sur, Tennessee, Texas y Virginia.
Los estadounidenses dependen de muchos trabajadores nacidos en el extranjero para cuidar a sus familiares mayores, lesionados o discapacitados que no pueden valerse por sí mismos.
Un paquete de programas federales que por años han apoyado a mujeres y niños también está en la mira de Trump y de miembros de su gabinete, que dicen impulsar políticas pro natalidad.
A pesar de la atención internacional, médicos que trabajan en el noreste del Congo dicen que muchas clínicas carecen de suministros básicos: guantes, batas de protección, mascarillas, pruebas de ébola e incluso agua limpia.
La región es una de las más pobres del estado. En el condado de Alamosa, 2 de cada 5 residentes están inscritos en Health First Colorado, el programa estatal de Medicaid.
Los demócratas ven este momento político como una oportunidad para hablar sobre la necesidad de que la atención médica sea accesible.
Ahora, los estados deben cumplir con las nuevas reglas o enfrentar sanciones que podrían obligarlos a cubrir una parte mayor del costo del programa.
Expertos afirman que una confluencia de factores podría causar el resurgimiento de epidemias mortales de enfermedades como el sarampión, la tos ferina y la meningitis, o incluso de polio.
El gobernador demócrata Gavin Newsom promulgó el mes pasado la ley SB 81, que prohíbe a los centros médicos permitir el acceso de agentes federales a áreas privadas sin una orden judicial o de registro válidas.
Las nuevas inscripciones bajo la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (ACA) parecen ser hasta un millón menos que el número récord del año pasado, especialmente por problemas con el programa que enfrenta la saliente administración Biden.
Cerca de 69 millones de personas en el país hablan un idioma que no es inglés, y 26 millones de ellas hablan inglés, pero no con fluidez.
Científicos de las agencias federales de salud esperan la segunda administración de Donald Trump con incertidumbre y temor, preguntándose cómo el presidente electo conciliará filosofías radicalmente diferentes entre los líderes de su equipo.
El año pasado, el Southern Poverty Law Center registró 1.371 grupos extremistas y de odio que están activos en todo el país y que fomentan disturbios.
Una ley federal aprobada en 2024 prohíbe las importaciones de uranio ruso para 2028, aumentando la presión para desarrollar fuentes nacionales de combustible. El presidente Donald Trump fijó como objetivo cuadruplicar la capacidad de energía nuclear de Estados Unidos para 2050.
El estatus de Estados Unidos depende de si los principales brotes ocurridos este año tienen origen en el gran brote del oeste de Texas que comenzó oficialmente el 20 de enero.
Esto, a su vez, perjudicaría las finanzas de hospitales, residencias de adultos mayores y centros de salud comunitarios, y podría obligarlos a reducir servicios y personal, hasta a cerrar instalaciones.
Los pacientes que necesitan atención médica tienen cada vez más miedo de buscarla después que Trump derogara una política de la era Biden que prohibía redadas en zonas "sensibles" como escuelas, iglesias y hospitales.
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